sábado, 22 de agosto de 2009

UN ARPA EN EL CIELO

Por cada tormenta que llega finísimas cuerdas vibran. Dueñas de mí se mezclan con el timbre de tu voz y es inevitable que cante, y es inevitable que seas la melodía de mi interior. Eres la alegría de mi vida amor único e infinito... aún cuando el viento es huracán, y tus latidos convertidos en tambores me sacuden aún cuando obligado a ser mar me retiro sin dejar de acariciar la arena, ni de descubrir hasta en la caracola mas pequeña ese cielo azul intenso tuyo donde finísimas cuerdas vibran, y a mi alma hacen vibrar. ChicoMalo 21-08-09

2 comentarios:

Pan.. dijo...

Que hermoso poema, poeta...haces que el alma se estremezca de ternura infinita...gracias por compartirlo.

ChicoMalo dijo...

Muchas gracias a ti por leer.