miércoles, 23 de enero de 2008

El día besa

.

Víctima del viento

suspendido en el tiempo y mis retinas,

al mar besado por el día veo.

Sometido a la bravura de un suspiro de fuego

y sus entrañas dispersas...

diamantes al sol.

.

Colmado de rugido mi espíritu,

su estoica intención en la mía anclo

apaciguando lágrimas,

acurrucándolas en su fragancia atemporal

de misterio y seducción.

.

Avanza y retrocede

erótico,

sembrando en mi sus olas de espumante frenesí.

.

La ansiedad por cubrirte

por habitar flotando tu arena

en mi corazón se instala,

sofocando la distancia a ti,

amarrándose a los labios de tu mirada desprendidos.

.

Rozando el deseo de someter tu piel

al mismo beso del día

y que ella sea el verde mar,

enamorado, te miro

capturado yo por tus ojos

templado

y sin más tiempo detenido

me vuelvo a enamorar.

.