lunes, 7 de enero de 2008

Cayendo muertos

.

Como matorral espeso

mi habla encubre.

.

Igual hablo,

porque los veo morir,

cayendo como hijos

a su nacimiento abrazados.

Crecidos y cortados en su niñez

para servir como felpudo de mis frases.

.

Los veo muertos,

desprendidos de mi,

heridos por la brisa de mis palabras,

mi sed, mi hambre.

Jóvenes cediendo espacio,

para morir en el arte de mis dedos,

llamándome viejo

aun muertos.

.