jueves, 29 de noviembre de 2007

Menos que un grano de arena

Porque es demasiado,

y porque en este mundo prohibido sería,

para liberar silencioso esto que siento,

me callo.

Presiona mi corazón

el egoísmo que por el aire transita,

observando mis sueños sociales,

mis labores sin sabor a vida.

Pero no puede introducirse en mi interior,

donde otro mundo a resguardo

infinito y libre, nacimiento he dado.

...desde donde proclamo,

cada vez que casual suspiro,

al mismo aire engañando,

con cepas de amor vestidas,

de invierno en soledad.

Mi mente sabe

que contagioso es,

y aunque sea menos que un grano de arena

está ocupado el espacio.

De otro persuadido sentimiento no será.

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