jueves, 29 de noviembre de 2007

Hormigas

Quiero hablar con una hormiga.

Siempre que han pasado cerca de mi,

las ignore… no a todas, dos o tres aplasté con mi dedo gigante.

Siento respeto por ellas, aunque no parezca, pero si las respeto, como ser vivo… digo, porque una cosa es juntar hojas para comer y otra es venir a robarme.

Son ladronas, caprichosas… curiosas y muy charlatanas, no han notado que se paran a hablar a cada paso?

… atrevidas!

Igual, hablaría con una si pudiera, frente a frente. Claro, que yo sería mas curioso, le preguntaría de todo… hasta me animaría a preguntar si tienen sexo a escondidas de la reina, debe tener flor de cuernos.

A ella no se si le hablaría, me la imagino, casi como una avispa hinchada, con una sonrisa política de oreja a oreja… tendrán orejas?

Por qué siempre hay una reina o un rey?

…ahí va una!

Parece perdida, extraviada, pero a mi no me engaña, se hace la tonta, está explorando, a ver si encuentra algo rico.

Cuando era chico, no diré que les hacia, porque era chico… recuerdo que la azucarera se llenaba de ellas, parecía una piscina, sólo les faltaba el trampolín.

Ahora parece un club abandonado…

Qué será lo que nos venden como azúcar?

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