sábado, 24 de noviembre de 2007

Dos…

Dos miradas furiosas,

desafiantes,

se convierten en estruendo rencoroso,

que derrota al amor en mi vida,

y en tu vida a mi amor.

Dos salvajes implosiones!

dos inmensas emociones,

muertas…

Soledad unida,

entre humo y cenizas,

donde se hicieron trizas,

dos…

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