jueves, 29 de noviembre de 2007

Dolor

Ese magro despertar,

entre lágrimas de montaña,

donde el sol augura frío…

tímido, refleja en mis ojos,

sentimientos rocosos,

sentimientos…

de una noche sin vida.

Al templo de la desilusión,

entro a reclamar,

para que otra noche no muera,

y me robe los sueños,

de mi arañado corazón.

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