viernes, 23 de noviembre de 2007

Cuando uno no es uno

Hubo una vez,

una imagen al revés…

Dejó que sintiera,

el miedo en su cara,

correcto hubiera sido,

no sólo ser testigo,

de dos ojos suplicantes,

con firmeza de almirante,

sin llorar… asustado,

tan tierno…

lo imagine a mi lado.

En adivinar fue ágil,

se protegió de mí,

y la maza me callo,

mi propia fuga no vi,

egoísta fue mi nombre,

y mi apellido cruel.

Un perrito en el mundo,

que la vida ha dejado,

me miro resignado.

Sin despedida ni aviso,

me fui indiferente,

con cara de nada,

librándolo a su suerte,

a una segura muerte.

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